Con un formato muy parecido a la anterior salida (Mollina - Fuente de Piedra) esta convocatoria con un total de 33 senderistas fue una especie de duplicado de la realizada el pasado 19 de septiembre cuando un grupo de rinconeros nos apeábamos a las afueras de Mollina en busca de la laguna de Fuente de Piedra.
A las 9,20 horas el autobús hizo parada definitiva en la Av. América de Mollina en lo que se conoce por el CEULAJ (para los no iniciados diremos que no se corresponde con ninguna palabreja malsonante sino que se trata de la abreviatura de Centro Eurolatinoamericano de Juventud).
Unos pasos más adelante, en un descampado a las afueras del pueblo, junto a la ganadería de Juan Martínez dimos inicio a esa coreografía de estiramientos que bajo la dirección de nuestra monitora Úrsula nos dio ese aire sport que se pretende de toda jornada senderista.
La primera parada y denominada por Julio nuestro monitor como la del “hijo puta” (básicamente consistió en un reagrupamiento que termina cuando llega el último del grupo y se reanuda la marcha) fue a las 10,15 horas.
Pero lo que si sabemos es que el camino nos deparó pasar por un centro de recuperación de culebras y serpientes y que aunque todos quedamos encantados por las explicaciones dadas por el monitor no sé por qué extraña razón hubo cierto interés repentino en continuar la ruta y alejarnos de aquel sitio. Nadie volvió a hablar de lugar.
Pero que cierto es que en todos lugares y grupos los hay elegante y allí fue donde José María me devolvió la convidá de la mañana ahora en forma de tubo de cerveza y es que amigo José María no sé como lo haces pero estás en todas y a todas.Crónica de Pablo Portillo.



























